viernes, 31 de agosto de 2012

Viajar a la Luna esta sobrevalorado. ¿Que tiene la Luna que no tenga la Tierra?
Nada de nada, además verías la Tierra ahí flotando como si tal cosa, y solo pensarías: 
Jo Que grande! osea, ya hasta te olvidarías de que estas en la Luna.
Eso por no hablar de la escasa paleta de colores que hay en la Luna, del gris claro al gris 
oscuro y para de contar, y lo se de buena mano que ya he estado allí unas cuantas veces.
Sin embargo aquí, si te lo propones cada día descubres un color nuevo ¿ Habéis oído 
hablar del añil?  a caballo entre el azul celeste y el azul marino, que  gran color el añil.
Por cierto, los habitantes de la Luna, que los hay,  se llaman Selenitas no Lunáticos, odian
que les llamen Lunáticos, normal yo también lo odiaría por muy loco que estuviese.
¿Por donde iba? a sí la Tierra, los perros ¿que me decís de los perros? en la Luna 
no hay perros, una vez un tipo, un tal Frank nosequé, trato de llevar al suyo,  pero el pobre se  asusto tanto
antes de subir al cohete que tuvo que dejarlo, una pena, por que si para algo sirve la Luna es 
para jugar con tu perro, puedes tirarle un disco y este tardaría tanto en caer que 
seguro que lo cogería siempre al vuelo, es más divertido de lo que parece.
Hacedme caso la Luna, se ve mucho mas bonita desde la tierra, lo de ahí arriba solo es 
un montón de tierra baldía que gira sin ton ni son alrededor de un planeta magnifico.
y tanto que es magnifico, no todos tienen la suerte de albergar a gente como tu.
Lo que me lleva a pensar que quizás lo que tanto me gusta de este planeta es que es capaz de
producir el oxigeno que llena tus pulmones y que de una forma tan sutil conviertes en
dióxido de carbono.
Sí, creo que eso es exactamente lo que me gusta de este planeta.



miércoles, 29 de agosto de 2012

Cuando el optimismo no es tu punto fuerte te aferras al inexorable devenir del tiempo.
Vives al minuto, incluso al segundo, y cada hora es como un siglo lleno de sorpresas.
Sin embargo, al final te das cuenta de que algo es cierto, segundo a segundo se hace
una vida.
Y estos pocos segundos que ya llevamos guardados en el bolsillo, cuentan más
que todos los eones juntos de cada una de las estrellas que puedas contar en una noche
de verano.
Con el cielo despejado claro, solo serán unos días.

viernes, 27 de julio de 2012

Sobre el miedo a perder y  el miedo a ganar, 
El miedo a perderse en una mirada eterna de solo unos segundos, el miedo a ganar un abrazo que tardara en repetirse.
El miedo a no encontrarnos en la oscuridad por que el fuego dejo de iluminarnos, el miedo a ganar el tiempo que me  robaban tus besos, ahora solo ocupado por el desasosiego de la nada .
Miedo a olvidar el tacto de tus manos  y el sonido de  tu voz y ganar el frio vació del silencio.
El miedo a perderte y perderlo todo.
Cuando ganar no es tan bueno.

domingo, 8 de julio de 2012

Rise Up

Instaura una pequeña anarquía, altera el orden establecido y comenzará a reinar el caos.
No existe justicia mas perfecta que la del caos.

jueves, 14 de junio de 2012

Es necesario un rescate, un rescate moral, un rescate de viejos valores ya perdidos y de los nuevos
que nunca tuvieron lugar.
Viajamos a la deriva, comandados por capitanes tuertos con garfios por pies y pezuñas por manos.
Es hora de coger el timón que nunca se debió perder y poner rumbo al pais de las maravillas, donde los conejos usan reloj de cuerda.

Debemos rescatarnos a nosotros mismos.
Cuántas vidas vivímos?, ¿cuántas veces morimos?. 
Dicen que todos perdemos 21 gramos en el momento exacto de la muerte, todos. ¿Cuánto cabe en 21 gramos?, ¿cuánto se pierde?, ¿cuándo perdemos 21 gramos?, ¿cuánto se va con ellos?, ¿cuánto se gana?.
 21 gramos el peso de 5 monedas de 5 centavos, el peso de un colibrí, de una chocolatina. ¿Cuánto pesan 21 gramos?

miércoles, 23 de mayo de 2012

Tumbado al borde del acantilado.
Tan solo poniéndote de puntillas alcanzas a ver por encima de la espesura amarilla.
El menor ruido hace que de nuevo te pongas en pie y otees el horizonte, todo despejado, pero por nada del mundo te moverías de allí, es donde quieres estar, al borde del acantilado.
Se oyen pasos, ¿ es el momento? , gente corre.
Nadie puede caer, no puedes dejar que nadie caiga, por eso estas ahí, eres como el catcher.
Son demasiados, ¿acaso no saben que están al borde de un precipicio?
Es inevitable, el centeno no te deja ver,  aun así permaneces impasible, como un cazador a ciegas, el guardián del abismo.