Solo tienes que ser paciente y esperarla, llegara a ti cuando menos te lo esperes y del mismo modo
te abandonara por algún tiempo.
Que esto no te desanime, ser feliz o no serlo es muy relativo, quizás esto de la felicidad tan solo sea la invención de algún científico loco y todo dependa de la presión atmosférica del momento y de como esta actúa la en nuestro cerebro, quien sabe...
Así que mientras la esperas o devoras telediarios en busca de la noticia de un gran anticiclon en la previsión meteorológica, recuerda que siempre estaré cerca con los brazos abiertos y sera entonces cuando quizás tengas que dejar de esperar y podamos abrazarnos bajo una dulce lluvia de primavera.