Junto al mástil de proa se encontraba el grandioso Rey de Ítaca
Ulises rogándole a los dioses que le pusieran de nuevo en el camino que lo regresase con su amada, cuando se
Levanto un fuerte viento que zarandeo el barco a placer, pero que como por obra divina, llevo el barco a
Itaca, ciudad de la que 20 años antes zarpara Ulises para luchar en Troya y a la que 20 años después pudo
Al fin regresar para abrazar a su querida Penelope.
No hay comentarios:
Publicar un comentario